El arte de regalar

Desde su concepción la Casa, Anais De Andrés considera cada uno de sus procesos de diseño y confección de sus joyas como un proceso único, exclusivo y delicado. Es que realmente cada uno de sus piezas puede ser considerada una obra de arte que invita a vivir una experiencia irrepetible. 
Para nuestra diseñadora compartir su arte siempre a significado una experiencia para ser narrada; es por ello que cada detalle vale la pena ser cuidado con manos de seda al igual que cada uno de nuestras piezas. Obsequiar es sin duda uno de nuestros intenciones más delicadas es por ello que lo convertimos en un símbolo de identidad de nuestra Casa.
La Casa, Anais De Andrés, invita con cada uno de sus detalles de creación, confección y empacado a vivir una experiencia única y personal en donde interactúan los notas claras de luz inspiradas por cada uno de nuestros cristales, la fuerza y el templo propio de cada piel cuidada y seleccionada con la mayor minuciosidad que el mercado nos ofrece y el aroma de cada paisaje, de cada momento que nos recuerda nuestras experiencias recomiendo el mundo desde el camarote de un barco en el los siete mares.
En el corazón de nuestra Casa nos aseguramos que el empaquetado sea una experiencia en en sí misma, un detalle exclusivo y dedicado a cada una de nuestros consumidores. Es por ello, que todo el equipo desde diseñadores, artistas y artesanos preparan con esmero y cuidan cada detalle para mantener la tradición  viva conjugando siempre con la modernidad propia de cada pieza sin dejar de lado el corazón y el estilo de la casa.